No estoy perdida, quería ver mundo.

Quería ver mundo, escapar de la estantería.

Por favor, llévame contigo, léeme en cualquier rincón,

permíteme soñar en tu mesita de noche

o viajar en tu equipaje de mano.

Cuando sea el momento de despedirnos,

acércame a tu persona o lugar favorito.

Conviértete en mi cómplice de fuga.