No encuentro las palabras.
¿Dónde las habré metido?
¿Las habré vuelto a perder?
Para, respira, haz memoria.
Para, déjate el pelo, concéntrate.
La verdad, no lo sé.
Hacer memoria. Sí, eso haré. Haré memoria.
¿Hacer memoria es recordar algo o inventarlo?
¡Vaya pregunta! Como si hubiera alguna diferencia.
Dicen que no hay nada más inexacto que nuestros recuerdos. ¿Quién lo dice? También lo he olvidado.
Las palabras.
Vuelve, por favor, a las palabras.
Quizás están traspapeladas.
Probablemente, archivadas entre tareas urgentes que nunca fueron importantes. Sí, todo lo que no hace ruido va a parar a ese cajón desastre. Tal vez es mejor pedirlas prestadas.
Si tuviera las palabras diría que…
Y traduciría todo lo que mis ojos (no) pueden ver.
Estos amaneceres donde mar y cielo se confunden, donde todo puede esperar(te). Incluso las palabras. Sobre todo, las palabras.

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